Cómo intervenimos

Diseñamos cada intervención con su organización para que responda al problema real y pueda aplicarse en su contexto.

Acordamos el resultado que necesita alcanzar la organización y definimos una escala adecuada para ese reto. Después seleccionamos la forma de trabajo y los recursos que cumplen una función concreta dentro de la intervención. La evidencia se define desde el inicio para que los avances puedan observarse y utilizarse en las decisiones posteriores.

La escala de la intervención

La escala se define según dónde está el problema y según las personas que deben participar para resolverlo.

Una necesidad puede concentrarse en una responsabilidad específica o involucrar a varias áreas. Ajustamos la cobertura y la coordinación para que la intervención tenga la profundidad necesaria sin incorporar actores o actividades que no aporten al resultado.

01

Una responsabilidad o una situación crítica

Trabajamos sobre una responsabilidad o una transición concreta cuando el reto puede resolverse con un alcance focalizado.

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Un equipo de trabajo

Cuando varias personas comparten una misma situación de trabajo, diseñamos la intervención alrededor de ese equipo y de las condiciones que afectan su desempeño.

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Una familia de cargos

Cuando varias personas cumplen responsabilidades relacionadas, podemos utilizar criterios comunes y particularizar el desarrollo según las diferencias relevantes entre ellas.

04

Un área o un proceso

Cuando la necesidad atraviesa un proceso completo, ampliamos la intervención para considerar las relaciones y condiciones que sostienen ese proceso.

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La organización o una red de unidades

Cuando el alcance cubre varias unidades, establecemos criterios comunes y particularizamos la aplicación según las condiciones de cada contexto.

Las formas de acompañamiento

Elegimos la forma de trabajo según el resultado que necesita producir la intervención.

El análisis puede requerir revisión de evidencia y sesiones con los responsables. El desarrollo puede necesitar talleres o práctica acompañada. La activación y el seguimiento se incorporan cuando el resultado depende de comprobar cómo se aplica la solución en el contexto real.

El diagnóstico y el análisis

Utilizamos el diagnóstico cuando necesitamos comprender mejor la situación inicial y establecer una referencia suficiente para orientar la intervención.

Los talleres y las sesiones de trabajo

Utilizamos sesiones de trabajo cuando la solución requiere construir o validar criterios con las personas que conocen la situación y deben participar en su aplicación.

La construcción de soluciones

Construimos los instrumentos y recursos que necesita la intervención a partir del problema definido y de la manera en que deberán utilizarse en la organización.

El acompañamiento técnico

El acompañamiento técnico se utiliza cuando el desarrollo depende de la práctica y del criterio de especialistas que pueden orientar la ejecución.

La activación y la transferencia

Acompañamos la puesta en uso cuando la organización necesita que una solución pase de la construcción a la aplicación dentro del trabajo real.

El seguimiento y la consolidación

El seguimiento permite observar cómo se está aplicando la solución y definir si necesita refuerzo o algún ajuste antes de consolidarse.

Cómo particularizamos la solución

Adaptamos la aplicación al contexto técnico y a las condiciones reales de la organización.

Partimos de las condiciones de la operación y del nivel de madurez de la organización. También ajustamos las situaciones de práctica y los criterios de evidencia para que la solución pueda utilizarse en el contexto donde debe producir resultados.

Contexto

El contexto técnico y las condiciones de operación

Adaptamos el lenguaje y las fuentes para que la intervención se construya sobre situaciones reconocibles para la organización y pueda aplicarse en su contexto.

Cobertura

La madurez de la organización y la escala de aplicación

La profundidad del trabajo se ajusta al punto de partida y a la cobertura requerida. Cuando aumenta el número de personas también definimos la coordinación necesaria para mantener consistencia.

Verificación

Las situaciones de práctica y la evidencia necesaria

Acordamos en qué situaciones debe observarse la aplicación y qué evidencia será suficiente para reconocer avance y orientar decisiones posteriores.

Los recursos que podemos incorporar

Cada recurso se incorpora porque cumple una función concreta dentro de la intervención.

Seleccionamos los recursos de acuerdo con el resultado esperado. La construcción colectiva puede ayudar a comprender una situación compleja. Los recursos digitales pueden ampliar la cobertura. La simulación puede facilitar la práctica y la analítica puede organizar la evidencia necesaria para el seguimiento.

Construcción

LEGO® SERIOUS PLAY®

Lo utilizamos cuando una construcción colectiva ayuda a comprender mejor una situación compleja y a hacer visibles perspectivas que deben ser consideradas.

Práctica

Gamificación estratégica

La incorporamos cuando una dinámica de reto puede aumentar la participación y favorecer la práctica dentro de una experiencia definida.

Análisis

Inteligencia Artificial aplicada

La utilizamos de manera proporcional cuando puede apoyar el análisis o la estructuración del conocimiento sin reemplazar la validación técnica.

Escala

E-learning / SCORM

Lo incorporamos cuando la organización necesita ampliar el acceso y mantener una estructura común para el aprendizaje y el seguimiento.

Aprendizaje

Experiencias de aprendizaje

Diseñamos la experiencia para que la persona pueda comprender lo necesario y tenga oportunidades de practicar antes de demostrar la aplicación esperada.

Práctica segura

Audiovisual y simulación

Utilizamos recursos audiovisuales o simulaciones cuando facilitan la demostración y permiten practicar una situación de manera más controlada.

Evidencia

Analítica para el seguimiento y la medición

La analítica permite organizar la evidencia y observar la evolución cuando la intervención necesita seguimiento sistemático.

Quiénes participan

Acordamos quién toma las decisiones y quién debe aportar la experiencia necesaria para desarrollar la intervención.

La participación se dimensiona según el alcance. Una intervención focalizada puede requerir pocas personas. Cuando la cobertura aumenta incorporamos a los responsables y a los referentes que resultan necesarios para sostener la aplicación sin crear instancias que no aporten al trabajo.

El responsable de la decisión

Aporta la prioridad de negocio y valida las decisiones que deben tomarse a partir del trabajo realizado.

El líder del contexto intervenido

Ayuda a comprender cómo funciona el contexto intervenido y valida que la solución responda a las condiciones reales de la operación.

Los especialistas o los referentes

Aportan la experiencia y el criterio técnico que la intervención necesita cuando el resultado depende de conocimiento especializado.

Las personas que participan en el desarrollo

Participan en las experiencias y prácticas definidas para desarrollar o demostrar la aplicación esperada.

Los formadores o los multiplicadores

Asumen un papel de desarrollo interno cuando la organización necesita sostener o ampliar el aprendizaje con criterios comunes.

El equipo de Conocimiento Competitivo

Nuestro equipo estructura la intervención y facilita su desarrollo junto con los actores de la organización. También organiza la evidencia necesaria para orientar las decisiones previstas en el alcance.

Evidencia y verificación

La evidencia se define desde el inicio para que la organización pueda comprobar los avances.

El tipo de evidencia depende del propósito de la intervención. Puede mostrar cómo cambió una exposición o cómo evolucionó el desempeño. También puede aportar información para decidir si una iniciativa de innovación debe avanzar o necesita una prueba adicional.

La exposición y la criticidadPermite entender qué tan relevante es la exposición y dónde conviene concentrar la intervención.
Las brechas frente al nivel requeridoPermite reconocer el punto de partida y establecer qué diferencias necesitan ser atendidas.
La práctica y la aplicaciónPermite observar cómo se aplica lo trabajado y qué nivel de autonomía se está alcanzando.
La evidencia para las decisiones de innovaciónPermite relacionar la evidencia obtenida con la decisión que la organización necesita tomar.
Hablemos de su necesidad

Conversemos sobre la situación que necesita resolver su organización.

Puede contarnos qué está ocurriendo y qué resultado necesita alcanzar. Con esa información podemos dimensionar un punto de partida y orientar la forma de acompañamiento más adecuada.